Los sucesos ocurridos durante la semana anterior la habían hecho recordar aquellos días de alegría junto a él. Añoraba volver a esos tiempos donde todo era felicidad y cariño inconmensurable.
Lamentablemente el presente distaba de todo lo anterior, ahora no eran más que lindos momentos empañados de malas experiencias. Compañeros inseparables que por culpa de vicios y tentaciones de la vida veían como sus vidas se separaban.
No recordaba el momento exacto en que lo perdió, sólo sentía que lo necesitaba demasiado, una parte de su corazón se estaba esfumando a quién sabe que lugar convirtiendo todo en odio y rencor.
Pasaba el tiempo y él no volvía, no quería seguir llenando su corazón con malos sentimientos, pero no podía dejar de sentir rencor ante todo lo que sus ojos veían.
Al parecer la solución no estaba en sus manos, eso la hacía sentir peor, no aceptaba perder a alguien tan importante sin poder hacer algo para evitarlo.
Lo quería con todo el corazón, difícil no hacerlo, era su compañero, su amigo,… su hermano.
